El sábado día 17 a las 19:00 estáis todos invitados a la presentación de Mañana será tierra en el Bibliocafé, C/Amadeo de Saboya 17, con la presencia de Javier Navarro, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Valencia.
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Presentación de Mañana será tierra en Valencia
December 15, 2011 by Alfredo Álamo
Category literatura, terror | Tags: , Mañana será tierra, Presentaciones literarias | No Comments
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Mañana será tierra
September 27, 2011 by Alfredo Álamo
Mañana será tierra es el título que finalmente se ha quedado un libro que muchos de vosotros, a los que suelo molestar, conocéis como Maginot. Ahora, que ya podéis encontrarlo a la venta, me gustaría hablar un poco de la historia, de cómo surgió.Creo que fue hace casi seis años cuando me puse a escribir por primera vez Mañana será tierra. Las primeras pruebas fueron en valenciano, no recuerdo bien si había algún tipo de concurso, pero pasé pronto al castellano; estaba escribiendo dos o tres cosas más y el cambiar de un idioma a otro me dejaba un poco descolocado delante del teclado.
Siempre he sentido una fascinación por túneles y catacumbas. Ese otro libro, eterno, inagotable, inacabable que nunca termino, Memento Mori, es buena prueba de ello. Tengo un buen montón de cuentos ambientados en lugares oscuros, cerrados y subterráneos. La Línea Maginot, parte fundamental del libro, era parte de esos lugares abandonados y misteriosos que tanto me interesaban, sobre todo desde que vi un par de documentales sobre la zona y empecé a explorar en sitios web de catafilia dedicados a estas fortificaciones. Cuando comencé a documentarme más a fondo sobre la Línea conseguí planos, especificaciones, fotos, testimonios… la verdad es que hay hasta un par de visitas virtuales por puestos rehabilitados.
Tenía claro el escenario final, los túneles, la soledad, el aislamiento, el telón de fondo de la guerra… crear un personaje en España y que llegara hasta allí fue más fácil de lo que creía. A base de investigar sobre refugiados en los campos franceses de “refugiados” -hay muy poca documentación para lo que debería- encontré numerosos testimonios que me permitían suponer de una manera realista el paso de un campo a un lugar de trabajo forzado, y quizá hasta una huida no demasiado complicada, si hubiera sido necesario. Lo curioso es que, tras terminar el libro, he hablado con gente cuyos familiares pasaron por un camino parecido al del protagonista de Mañana…
Recapitulo un poco. Tenía un buen escenario, abundante documentación, una línea argumental pensada… pero pocas veces me ha costado tanto encontrar la manera de contar una historia. No recuerdo cuántas veces borré lo que tenía escrito y volví a comenzar. Sé que en una de las veces llevaba más de la mitad de la novela escrita y que Raquel casi me golpea con el teclado. Gajes del escritor, supongo.Costó, sí, pero creo que el resultado final vale la pena. Aunque luego diera vueltas sin pena ni gloria por editoriales, aunque quedara segundo en el Maracena de Terror -que no ganó por no ser “de terror”- y que por último haya aparecido casi con cesárea. Es lo mejor que he escrito hasta ahora y en él vuelco muchos de mis miedos, que no son más que preguntas sin respuesta, esas que todos tenemos y que ni siquiera queremos formular por miedo a que lo único que quede en el aire sea el hueco eco de nuestra propia voz.
Mañana será tierra. Viaje a Bizancio. 2011. Si lo veis abandonado en una librería, adoptadlo. Ocupa poco espacio en la biblioteca, pero es más grande por dentro.
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Kobold busca venganza
July 18, 2011 by Alfredo Álamo
Kobold nació en Granada, entre amigos, disfrutando de unas cervezas y unos días felices, de esos que de vez en cuando uno recuerda con una sonrisa en los labios. Buenos tiempos. Kobold fue un desafío, una manera de buscar las cosquillas al género fantástico, de recuperar las historias de aventuras sin necesidad de plegarse a las limitaciones juveniles que, importadas desde el otro lado del charco, acaparan muchas de las historias que, en teoría, van dedicadas a un público adulto.Muchos amigos y lectores se han sorprendido al ver que mi primera novela publicada es de fantasía épica en lugar de terror o ciencia ficción. Es cierto que apenas he escrito cuentos de fantasía, aunque La dama de las fresas -publicado en Rescepto y en la francesa Lunatique- es uno de mis relatos favoritos, y que me he dedicado sobre todo al terror en los últimos años. Lo cierto es que siempre he leído fantasía, desde que era un enano con la Dragonlance, el Señor de los Anillos, etc, hasta que descubrí más adelante a Howard, a Leiber o a Moorcock. Kobold bebe más de estos últimos que de los primeros, además de otros clásicos de la aventura como Salgari. Así que supongo que Kobold siempre había estado ahí, esperando ver la luz.
Lo cierto es que empecé con la intención de retorcer cada cliché que pudiera encontrar, no sabía si iba a poder armar una historia como toca y que se convirtiera en novela. Pero con cada capítulo en marcha, más me gustaba el resultado, no, mejor me lo pasaba escribiendo. Ahí vino también el apoyo de Víctor y Gabriella, el equipo Parnaso, y también de Sergio Mars que tuvo el valor de seguir la venganza koboldita prácticamente en directo. Hay pocas historias que me han divertido más al escribirlas que esta novela, y creo que se nota, que esa diversión ha calado en el texto.
Lo que está claro es que Kobold es una novela de aventuras. Carece de intenciones moralizantes, presunciones místicas, mensajes ocultos o filosofía vital. Es una historia para disfrutar, para imaginar, incluso para provocar. Es mi primera novela terminada, a la espera tengo otra de futuro incierto, y pasó un largo camino hasta que la gente de Torre de Marfil decidió darle una oportunidad. El libro ha quedado precioso a nivel formal, el ebook también ha tenido su mimo, y creo que gustará sin problemas a cualquiera en busca de aventuras y que disfrute con el sentido de la maravilla.
Poco más puedo decir, estoy muy contento. Pronto espero escuchar vuestras voces clamando ¡Venganza!
Ficha de la editorial: Kobold, El señor de las cadenasCategory Editoriales Monstruosas, fantasía, oficio de escribir | Tags: , Kobold, Novela, Señor de las cadenas, Torre de Marfil, Venganza | No Comments
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Kobold, el señor de las cadenas
March 24, 2011 by Alfredo Álamo
Después de un largo camino a través de la oscuridad, Kobold sale a la luz en busca de Venganza. Desde la Torre de Marfil han dado luz verde a la historia más sangrienta, sucia y divertida que he escrito. Y estoy muy contento, la verdad. En breve, más noticias al respecto. Sed malos.
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Presentación de El necrófago galante en El Dorado
March 2, 2011 by Alfredo Álamo
Pues sí, presentación por todo lo alto con monólogo y lectura de versos y monstruosidades. El día 11 de Marzo a las 11 de la noche podréis reíros y horrorizaros conmigo en El Dorado, C/Xàtiva 25, en Valencia. Os esperamos.
Category monstruos, news, poesía | Tags: , monólogos, Necrófago galante, poesía, terror | No Comments
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Back to business
January 12, 2011 by Alfredo Álamo
Hoy es un día de cambios, casi de volver a empezar tras un par de años en el que mi cerebro ha estado más pendiente del trabajo que de otra cosa. No me quejo, Lecturalia es un proyecto apasionante que puede dar más de una sorpresa este año si todo sale bien y las fuerzas del mal no se conjuran demasiado. Pero lo cierto es que echaba de menos tener algo más de tiempo para escribir, leer -si, leer más todavía, si es que se puede-, además de prestar atención al resto del equipo demoníaco que forma parte de mi vida.Por suerte tengo un jefe razonable que entiende lo que acaba por moverme, así que ahora tengo un poco más de tiempo cada semana para escribir y dedicarle más atención a la faceta de escritor 2.0 que tengo tan abandonada (no hay más que mirar de cuándo son las últimas entradas del blog). Hoy mismo me he puesto a revisar lo que tengo pendiente de escribir -además de otros proyectos- y he decidido seguir con una historia de ciencia ficción que apenas estaba esbozada. ¿Seré capaz de retomar la cifi como toca? Hace eones que trato de no escribir de una manera escapista y todavía no sé cómo va a quedar lo que estoy haciendo. Espero que crezca como toca, por lo menos sé que hay tres personas interesadas.
Ciencia ficción, cuantos delitos se han cometido entu nombre… Espero que os guste la New Weird Space Opera, amigos.
Category ciencia ficción, literatura | Tags: , New Weird, Space Opera | No Comments
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A Zombie Christmas Carol (I)
January 11, 2011 by Alfredo Álamo
El viejo Scrooge cerró la puerta tras las espaldas mugrientas de su empleado Cratchit y del tullido de su hijo Tim. Cómo odiaba a aquella sanguijuela, siempre pidiendo y pidiendo, jamás satisfecho con la justa retribución que recibía por su trabajo.
En aquella ocasión hasta había tenido la desfachatez de llevar a su hijo para dar lástima, para apelar a sus sentimientos navideños. Paparruchas, por supuesto, que un perro hubiera mordido al mocoso en la pierna -seguramente por culpa del niño-, no iba a cambiar su balance anual, sus cuentas, sus ajustes.
El viejo apuró una nueva copa de ponche bien cargado de coñac, se arrebujó entre los pliegues morados de su bata afelpada y se quedó traspuesto en el sillón orejero frente a la inmensa chimenea que presidía el salón de la casa.
Scrooge notó un ligero golpe en la cabeza, una leve molestia. Luego otra, y otra más. Despertó a base de collejas y con un humor de mil demonios.
-¿Pero qué demonios? -farfulló, todavía con la babilla entre los labios.
Se quedó mudo. Allí, frente a él, estaba el viejo señor O’Malley, el viejo borracho irlandés que malvivía frente a la mansión de sus padres cuando él era niño. Se frotó bien los ojos y se agarró a los brazos del sillón con todas sus fuerzas.
-Pero… pero… ¡tú estás muerto, O’Malley!
-Es cierto chaval -contestó el irlandés con un amistoso guiño-. Soy el fantasma de las navidades pasadas, y he venido para hacerte recordar… Acompáñame, por favor.Con un sólo gesto de su mano Scrooge se vio transportado a una noche fría y helada, una noche de navidad como aquella solo que muchos años antes. Contempló el barrio, las viejas casas parecían nuevas y la gente reía alegremente, paseando despreocupada.
-No, no es posible. No puede ser esta noche. No, por favor.
Scrooge había pasado la mayor parte de su vida tratando de olvidar ese preciso momento, esa noche de navidad en que el mundo comenzó a cambiar y que había acabado con su infancia de cuajo.
-Mira, Scrooge. Eres tú. Mira qué bien te lo pasabas jugando con tu perro.
El viejo se contempló en la distancia. Qué pequeño había sido alguna vez, y qué inocente parecía. Su padre esperaba en casa a que volviera y su madre ya había preparado la cena. Lo único que tenía que hacer era dar media vuelta…
-¡Escúchame, chico! -se gritó- ¡Vuelve a casa! ¡Ya es muy tarde!
O’Malley acompañó a Scroge en su carrera hacia su joven yo sin perder la sonrisa, aunque, de fijarse alguien, habría descubierto que había adquirido cierto tinte melancólico.
-No puede oírte, Scrooge. Sólo hemos venido a mirar. A recordar.
El perro lanzó un par de ladridos debajo de un montón de basura. El joven Scrooge se acercó a ver qué pasaba. Apartó unas cuantas maderas y se encontró con un espectáculo sangriento: el viejo O’Malley estaba allí, con el cuello desgarrado de un tremendo mordisco y su perro no hacía más que meter el hocico en la herida. Asustado, se dio media vuelta y huyó. El aullido del perro, acompañando su carrera, sonó como un alarido lanzado desde el infierno.
-¿Nunca te has preguntado qué pasó después?
-Sé lo que pasó, O’Malley. Ellos ocuparon las calles. Ellos se llevaron a mi padre y a mi madre. ¿Cómo olvidarlo? ¿Acaso crees que fueron unos años fáciles? Ahora los jóvenes no saben lo que es encontrarse con esos… esos… monstruos.El perro se había acercado a ellos y olfateaba el aire con la boca llena de espuma. Scrooge se alarmó y dio un respingo.
-No te preocupes. No puede tocarnos. Es a él a quien busca.
Desde el final de la calle venía silbando un joven de chaqueta marrón y gorra calada. Scrooge creyó reconocerlo, Andy, uno de sus compañeros en la escuela para jovencitos del señor Brown. Hizo un gesto para saludarlo, pero se descubrió a medio camino sientiéndose un poco tonto. El perro, sin embargo acudió a su encuentro meneando el rabo.
-Qué pasa, Sheppy -dijo Andy, reconociendo al chucho-, ¿dónde está tu amo? ¿quieres que te lleve a casa?
Por toda respuesta, el perro se le lanzó al cuello con una rapidez demoníaca. Cuatro bocados después, Andy yacía sobre los adoquines, muerto.
-¿Qué se supone que tengo que mirar? -Dijo Scrooge con los ojos llorosos.
-Esto -contestó O’Malley.El cadáver de Andy sufrió una ligera convulsión seguida de unos fuertes estertores. Se levantó como una marioneta cuyas cuerdas se hubieran enredado. Los ojos se le entornaban velados y la mandíbula le colgaba mostrando una lengua hinchada. Avanzó un paso, y luego otro, y luego resbaló antes de caer frente a Scrooge; se incorporó de un salto felino, estudiado, con las manos tensas como garras en busca de su cuello. Scrooge trastabilló y lanzó un agudo grito desde lo más profundo de su sillón orejero que resonó por todo su inmenso salón,logrando incluso hacer tintinear la ponchera.
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El necrófago galante y otros poemas de amor
January 11, 2011 by Alfredo Álamo
A veces, hasta los monstruos nos ponemos sensibles.Suele pasar cuando se nos atraganta algún huesecillo de las manos o los pies y nos produce cierta angustia hasta que logramos pasar el mal rato. Además, pocos se dignan a darnos una palmadita en la espalda peluda; después de todo seguimos siendo monstruos a mitad de una comida.
Los mecanismos que nos llevan a escribir poesía son extraños y diferentes para cada monstruo. En mi caso, para que negarlo, los escribo con prisas y los vomito como bolas de pelo sobre el papel. En El necrófago galante y otros poemas de amor he intentado captar ese amor monstruoso, esa vida en común con los pequeños salvajes que habitan mi vecindario y que salen a cazar con los duendes cada año. El resultado ha sido, cuanto menos, curioso.
Para todas aquellas almas sensibles que me lean y que estén por Madrid el día 15 de enero de 2011, la gente de 23 escalones y su seguro servidor -más un montón de monstruos hermanos encabezados por mi gemelo Santiago Eximeno-, presentaremos a las 12:30 el poemario en la librería Estudio en Escarlata.
Recuerdo contarte cuentos en la cama,
convertirme en vampiro,
en necrófago,
en corazón delator,
mientras tu sonrisa se marchitaba
lejana a palabras,
monstruos o finales.
Cerraba el libro en silencio
bajo la luz amortajada
y dejaba pasar las horas escondido,
esperando el momento perfecto
para morderte los pies,
despertarte como un duende,
despedirme
y no volver jamás.
Por ahora, poco más. En breve, sin embargo, mucho. Hasta pronto, mis monstruos.
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Ya están aqui…
April 23, 2010 by Alfredo Álamo
Todavía no tenemos fecha segura para la presentación, pero ya es inminente: los ejemplares -tras una odisea de varios días en los que me he quedado sin falanges- ya han llegado a casa y tienen una pinta estupenda. Abrir la caja repleta de libros es una experiencia de ego-boost que no está nada mal.
Ahora sólo me queda encontrarles un hogar. Son tan mooonoos.
Por cierto. Son ocho euros. Id ahorrando las vueltas del café.
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