Back to business

Time is running outHoy es un día de cambios, casi de volver a empezar tras un par de años en el que mi cerebro ha estado más pendiente del trabajo que de otra cosa. No me quejo, Lecturalia es un proyecto apasionante que puede dar más de una sorpresa este año si todo sale bien y las fuerzas del mal no se conjuran demasiado. Pero lo cierto es que echaba de menos tener algo más de tiempo para escribir, leer -si, leer más todavía, si es que se puede-, además de prestar atención al resto del equipo demoníaco que forma parte de mi vida.

Por suerte tengo un jefe razonable que entiende lo que acaba por moverme, así que ahora tengo un poco más de tiempo cada semana para escribir y dedicarle más atención a la faceta de escritor 2.0 que tengo tan abandonada (no hay más que mirar de cuándo son las últimas entradas del blog). Hoy mismo me he puesto a revisar lo que tengo pendiente de escribir -además de otros proyectos- y he decidido seguir con una historia de ciencia ficción que apenas estaba esbozada. ¿Seré capaz de retomar la cifi como toca? Hace eones que trato de no escribir de una manera escapista y todavía no sé cómo va a quedar lo que estoy haciendo. Espero que crezca como toca, por lo menos sé que hay tres personas interesadas.

Ciencia ficción, cuantos delitos se han cometido entu nombre… Espero que os guste la New Weird Space Opera, amigos.

La estación de la calle Perdido

China Miéville es uno de los escritores que han configurado la corriente más nueva y vanguardista dentro de la literatura fantástica que nos llega desde los Estados Unidos. El new weird, o nueva fantasía, intenta escapar de los rígidos corsés impuestos por los amantes de la ciencia ficción más tradicional o los seguidores incondicionales de vampiros románticos o dragones escupefuego.

El resto del post podéis leerlo en el blog de Lecturalia.com