Relecturas obligadas por similitud subconsciente

El verdadero horror es el que notas al identificarte con el asesino y no con la víctima. Por eso Ripley es un personaje magnífico y Highsmith una maestra a la hora de crear espécimenes dignos de estudio.

Hacer un héroe o un antihéroe es sencillo. No dejan de ser arquetipos previsibles. Dejarlo todo en manos de alguien sin sueños resulta, por momentos, desesperante.

Sobre todo ahora que tras una buena charla descubro que tengo la obligación de releer Crimen y Castigo y un montón de cuentos de Chejov y Gorki.

Así que si me vuelvo existencialmente huraño es culpa de los maestros rusos, ¡malditos!