Amazon – Lector digital y servicio

amazonkindle.jpgDentro el montón de iniciativas que se veían venir dentro del muno del e-book, Amazon decide lanzarse primero con un cacharrito propio y un servicio de descargas. El cacharro en cuestión – Kindle- funciona con tinta electrónica, tiene una autonomía de 30 horas y permite almacenar 200 libros. Tiene una conectividiad inalámbrica -no wifi, es un servicio de banda ancha telefónica de EEUU que habrá que pagar aparte- y permitirá revisar el correo electrónico.

 

Lo quieren vender como el equivalente al Ipod en el mundo del libro, pero, tras analizarlo un poquito, me parece que están lejos, muy lejos todavía. ¿Razones?

 

El Kindle es grande. Tiene una pantalla para leer cómodamente adornada de un teclado (WTF?) y un marquito blanco… Vamos, primera norma de “hacer productos como el Ipod”: El diseño es más importante que la funcionalidad. Y el Kindle es feo y grande. Así de claro. Lo que nos lleva a:

 

El precio: 272 Eurazos. La verdad es que el precio de los lectores de libros es su principal escollo. ¿Llevarías algo de ese tamaño, que no aguantaría dos golpes, para leer por las mañanas en el metro? Yo no lo haría, la verdad. Los libros tienen una ventaja que casi nadie comenta, nada que ver con el olor de las páginas o su tacto característico, y es que se pueden caer al suelo, mojar, servir como arma arrojadiza y hasta para corregir la cojera de una mesa sin que les pase mucho. Trastear con un cacharro grande de 272 euros es algo que no está al alcance de todos. Y, en serio, si estás en casita, ¿qué más te da coger un libro? ¿El precio del e-book? Pues…

 

Cada E-book sale a 9,99 dólares. Toma ya. Más caro que los paperbacks, eso sí es visión de futuro. Eliminas a las distribuidoras y reduces a casi cero los costes de producción y ¡toma ya! más caro. Y además, siguiendo la estela del ejemplar sistema de video bajo demanda que Amazon se ha comido con patatas, el Kindle funciona con DRM… así que me lanzo y auguro una efímera existencia de este sistema a menos que cambien precios, diseño y DRM. Que por esos 272 euros hay unas PDAs que leen cualquier cosa, tienen Wifi, leen MP3, y hacen muchas más cosas. Y, por si fuera poco, te caben en el bolsillo.