Ya están aqui…
Todavía no tenemos fecha segura para la presentación, pero ya es inminente: los ejemplares -tras una odisea de varios días en los que me he quedado sin falanges- ya han llegado a casa y tienen una pinta estupenda. Abrir la caja repleta de libros es una experiencia de ego-boost que no está nada mal.
Ahora sólo me queda encontrarles un hogar. Son tan mooonoos.
Por cierto. Son ocho euros. Id ahorrando las vueltas del café.


Después de que Miguel Strogoff recorriera el mundo tres veces a caballo y a pie, se le quemaran los ojos y se le despellejara muy dulcemente, entregó los ejemplares sanos y salvos.