bizarro

Es hermoso. Nadie lo va a publicar

Así me contestaba Santi Eximeno tras leer la primera escritura de El detective que tenía mariposas en el estómago. La verdad es que yo estaba convencido de que no lo iba a publicar nadie, pero lo de hermoso fue un detalle muy majo por parte de Santi.

Lo cierto es que El detective… es una construcción por capas. A lo largo de los últimos años he ido recopilando ideas para cuentos que me interesaban, pero que luego, al ponerlos en caliente, se quedaban siempre cojos. Eran historias interesantes, pero demasiado locas o cortas o absurdas como para funcionar por sí solas. Así que un día decidí construir un contenedor bien grande donde contar todas esas paranoias que me habían fascinado.

Eso es, en el fondo, El detective que tenía mariposas en el estómago. Una mezcla de historias que nadie iba a leer con una dosis de colmillo venenoso que no he podido evitar introducir en la narración. Literatura juvenil, nueva poesía, libros de autoayuda… todo parecía ir encajando a medida que se desarrollaba la trama principal.

El resultado es una novela que salta de lo detectivesco a la sátira, de la tragedia griega a la literatura del yo; de la poesía a la autoayuda, de la LIJ al gore más loco. Está claro que para publicar algo así hace falta un editor con una visión especial, o una ceguera particular, así que cuando la gente de Orciny Press dio el visto bueno a El detective… todo se volvió una locura.

Hay un millón de anécdotas que contar de este libro, pero me las guardo para las presentaciones. Nos vemos firmando libros. O si sois unos vagos y lo preferís comprar online, aquí os dejo el enlace: El detective que tenía mariposas en el estómago.