Editoriales Monstruosas

Kobold busca venganza

KoboldKobold nació en Granada, entre amigos, disfrutando de unas cervezas y unos días felices, de esos que de vez en cuando uno recuerda con una sonrisa en los labios. Buenos tiempos. Kobold fue un desafío, una manera de buscar las cosquillas al género fantástico, de recuperar las historias de aventuras sin necesidad de plegarse a las limitaciones juveniles que, importadas desde el otro lado del charco, acaparan muchas de las historias que, en teoría, van dedicadas a un público adulto.

Muchos amigos y lectores se han sorprendido al ver que mi primera novela publicada es de fantasía épica en lugar de terror o ciencia ficción. Es cierto que apenas he escrito cuentos de fantasía, aunque La dama de las fresas -publicado en Rescepto y en la francesa Lunatique– es uno de mis relatos favoritos, y que me he dedicado sobre todo al terror en los últimos años. Lo cierto es que siempre he leído fantasía, desde que era un enano con la Dragonlance, el Señor de los Anillos, etc, hasta que descubrí más adelante a Howard, a Leiber o a Moorcock. Kobold bebe más de estos últimos que de los primeros, además de otros clásicos de la aventura como Salgari. Así que supongo que Kobold siempre había estado ahí, esperando ver la luz.

Lo cierto es que empecé con la intención de retorcer cada cliché que pudiera encontrar, no sabía si iba a poder armar una historia como toca y que se convirtiera en novela. Pero con cada capítulo en marcha, más me gustaba el resultado, no, mejor me lo pasaba escribiendo. Ahí vino también el apoyo de Víctor y Gabriella, el equipo Parnaso, y también de Sergio Mars que tuvo el valor de seguir la venganza koboldita prácticamente en directo. Hay pocas historias que me han divertido más al escribirlas que esta novela, y creo que se nota, que esa diversión ha calado en el texto.

Lo que está claro es que Kobold es una novela de aventuras. Carece de intenciones moralizantes, presunciones místicas, mensajes ocultos o filosofía vital. Es una historia para disfrutar, para imaginar, incluso para provocar. Es mi primera novela terminada, a la espera tengo otra de futuro incierto, y pasó un largo camino hasta que la gente de Torre de Marfil decidió darle una oportunidad. El libro ha quedado precioso a nivel formal, el ebook también ha tenido su mimo, y creo que gustará sin problemas a cualquiera en busca de aventuras y que disfrute con el sentido de la maravilla.

Poco más puedo decir, estoy muy contento. Pronto espero escuchar vuestras voces clamando ¡Venganza!

Ficha de la editorial: Kobold, El señor de las cadenas

Ya están aqui…

Todavía no tenemos fecha segura para la presentación, pero ya es inminente: los ejemplares -tras una odisea de varios días en los que me he quedado sin falanges- ya han llegado a casa y tienen una pinta estupenda. Abrir la caja repleta de libros es una experiencia de ego-boost que no está nada mal.

Ahora sólo me queda encontrarles un hogar. Son tan mooonoos.

Lunarias

Por cierto. Son ocho euros. Id ahorrando las vueltas del café.

Lunarias en Viaje a Bizancio

¡Extra, Extra! ¡True Story!

En las próximas semanas se pondrá a la venta mi primera antologia en castellano de minicuentos y microrrelatos, Lunarias, gracias a la confianza de Viaje a Bizancio Ediciones.

Más de cien nanorrelatos llenos de oscuridad y risas que saldrán en una edición bonita-bonita. La primera tanda, con reserva, será un poco más vistosa que la que luego se podrá comprar vía Print-On-Demand, es decir, desde la web de la editorial se encarga el libro y os lo mandan a casa sin gastos de envío.

Dentro de poco iré poniendo más información y datos sobre cómo y cuándo haceros con la edición limitada firmada por un servidor de ustedes. También podéis seguir el blog que hemos abierto en Lunarias.

¡Nos vemos!

Premio Minotauro 2010: Chapuza returns

Ya tenemos finalistas y espectáculo desde Minotauro este año. Por mi parte estoy convencido de que Víctor Conde va a ser el ganador, llamémoslo intuición, saber leer entre líneas o lo que queráis.

Lo divertido este año es el marrón que le ha tocado a Hugo Stuven con su novela finalista, El faro. Al parecer Hugo estaba ya preparando su autopublicación cuando le llamaron de Minotauro para decirle que era finalista. Según Stuven, su novela no había sido puesta a la venta en Bubok ni cosas de esas… Qué queréis que os diga, fallo de principiante por parte del escritor que le puede costar el puesto de finalista si alguien cabreado reclama el incumplimiento de bases. De todas formas, a mi lo que me molesta es el “tropecé, resbalé y se la metí a Minotauro, pero sólo la puntita” de después. Que ya somos todos mayorcitos y sabemos usar la caché de Google, hombrededió…

Caché del 19.01 Bubok

Caché del 19.01 Bubok

Editando a 24/01/2010: Hugo Stuven da sus explicaciones en los comentarios, podéis leer su punto de vista sobre todo este asunto.

Hispacones

Después de una semana de dolores de espalda varios (maldita carretera, arrr) creo que es hora de hacer una valoración sobre la Hispacón de Sevilla.

Por una lado, gracias. Gracias a todos los que año tras años votan a La legión del espacio como mejor cómic, aunque luego les abronque por no leer otros comics dentro del fantástico. No puedo evitarlo. También dar las gracias a todos los que votaron Poe como mejor poema del 2006. Con un poco de suerte será traducido al inglés y saldrá en una revista (ya daré más detalles cuando los tenga)

La Hispacon en sí, pues me lo pasé muy bien. Desde fuera todo es bonito y precioso. Tan sólo faltó ese bar cohesionador que tanta falta hace en cualquier convención. También daba un poco de mal rollo la falta de presencia organizativa de la Fundación, siendo esta suplida por la gente de la AEFCFT, que en principio no tenía que hacer esas funciones. Así pues Raquel y yo decidimos quedarnos hasta última hora todos los días para hacer bulto y acompañar a los que tenían que permanecer allí hasta el cierre. Lo que en otro lugar hubiera sido una pausa antes de formar un gran grupo post-convención, este año fue un gran escollo debido a que el Parque Zombie de La Cartuja  es el lugar ideal para rodar Soy Leyenda. Ni Nueva York ni leches.

La sensación escritora quedó agridulce. Por un lado buenas vibraciones al presentar Nocte, la asociación de escritores de terror, pero las múltiples noticias sobre la vuelta al lado tenebroso del péndulo editorial nos llevaron a un par de mesas redondas de autoayuda.

Por el lado editorial no pudimos presentar el libro de La legión del espacio. La imprenta decidió que no era el momento y nos dejó tirados por dos míseros días. Recordad, editores: todo lo que tenga que estar para el día de antes de una Hispacon, NUNCA estará a tiempo.

La cena. Para qué hablar. Por lo menos me lo pasé bien hablando con Juanma Santiago y con Luis G.Prado, que se fue sin que le comiera la cabeza demasiado con mi próximo libro, como es mi costumbre en cuanto lo tengo a tiro. Ya lo pillaré en la Asturcon.

La vuelta a casa. Casi perfecta. Sobre todo gracias a Víctor Gallardo y Gabriella Campbell, que nos hicieron de anfitriones en Granada, cicerones del tapeo, nos dejaron una cama en condiciones y hasta dejaron que su gato nos calentara los pies. (Joé que frío hace en Sierra Nevada)

El año que viene la Hispacon será en Almería. Tengo buenas vibraciones sobre el proyecto, aunque me quedaré mucho más tranquilo cuando me entere del apoyo humano que consiga. Esa es la diferencia entre una buena hispacon y una mala. Bueno, eso y los bares. Pero me han dicho que en Almería, de eso, van servidos.

Google Books – Print on Demand

Leo en Dirson (que lee en Jmillán) un posible acuerdo entre Google Books y Publidisa, empresa que acaba de presentar su sistema de POD…

En Liber en Barcelona han concfluido dos actos relacionados (que trato en entradas separadas). Por una parte, la empresa Publidisa, especializada en Printing On Demand, “impresión bajo pedido”, ha anunciado su servicio Read On Time, para que los editores hagan llegar a sus consumidores finales libros impresos sobre pedido (desde 1 a los que hagan falta): típicamente obras agotadas, o bien obras que hay que servir en países lejanos a la sede del editor.

Me parece un sistema muy bueno, sobre todo para editoriales pequeñas, es decir, el 90% de las dedicadas a la literatura fantástica.