editoriales

Actitud

Perdonad mi acento marxista, pero me recorre un fantasma el espinazo cuando los dueños de los medios de producción se imponen a la creación para conseguir una sub-sub-cultura esquematizada y cuadriculada de la que parece imposible escapar. Por todos lados aparece el fantasma de la profesionalización, de tal forma que parece la única salida el doblegarse, agachar la rodilla y perder gran parte de tu alma.

Ves a los amigos más preocupados en acertar con lo que se lleva, con la tendencia, con la tontería del mes, reescribiendo, cambiando, todo para pasar un filtro cada vez más rígido, compuesto de encuestas y márketing.

Un escritor es un creador, un artista, y debe marcar la diferencia, bien sea para sí mismo o en la sociedad en la que vive. Crear sólo para ganar dinero es pintar acuarelas de payasos, algo muy digno pero que encuentro mortalmente aburrido. No hay que cambiar para adaptarse a la industria. Hay que mejorar para que tu obra acabe logrando su propósito -sea el que sea- por ella misma.

La culpa de todo esto la tiene la Escuela de Frankfurt, Adorno y mi maldita manía de leer demasiados blogs.

De viajes y concursos

Bueno, aquí estamos de nuevo tras disfrutar una escapada literaria a Barcelona y saquear Negra y Criminal, Gigamesh y Freaks. Por no hablar del apartado gastronómico siempre fantástico en el Machiroku.

Gracias, como siempre, a Juanma Santiago, Cristina, Álex, Nuria, Pau y Nacho que nos hacen sentir como en casa siempre que pasamos por Barna.

Otras cosas: Por fin salió el fallo del premio Maracena de Terror… y me quedé a punto de ganar. Maginot ha recibido elogios del jurado y recomendaciones para ser publicada con la editorial Almuzara. Lo veo difícil, la verdad. Quizás ésto sirva para poder mover con mayor facilidad la novela más adelante. Quedar segundo siempre deja una sensación agridulce.

Por lo menos tengo un montón de libros nuevos que leer.

V Premio Minotauro

Bien, ya conocemos los nombres – seudónimos de este año.

– Ángeles de titanio de Klaus Gordonkraff (seudónimo)
– Aquamarine de Vera Parkhutik
– El libro de Nobac de Federico Fernández Giordano
– Rey Sátiro de Antonio Domínguez Leiva
– Switch in the Red de Anónima de las 9:59 (seudónimo)

Bien, por lo menos no dan tanto miedo como los del año pasado. Y algunos autores prometen. Y también hay algo de mente sucia… aquí

–Editando: Resulta que ahora lo de la mente sucia ya no vale, que ya no pone lo que ponía… que dice que se tiró a la piscina y lo puso en su perfil hace nada… bueno… para los curiosos, decir que afirmaba que su libro sería publicado por minotauro en 2008–

Como siempre, espero que el premio sea el mejor de todos y que se gane el respeto y prestigio que todos los escritores del fantástico deseamos.

Cosas chorras del mundo editorial

Vaya, leo en ELPAIS esta noticia.

Resulta que un tal Lassman decide enviar 18 textos de “Orgullo y prejuicio” (cambiándole el nombre) a otras tantas editoriales para ver qué pasa. Y va y resulta que desestiman el texto por “poco interesante” (bueno, excepto una que le dice que eso que le ha mandado le suena mucho a Orgullo y prejuicio. Será la buena educación británica)

No sé qué es peor, que las editoriales por norma no se lean los originales y contesten con cartas tipo o que en realidad no supieran reconocer la obra de Jane Austen. Lo cierto es que como experimento deja mucho que desear y queda un poco tonto.

Entre esta noticia y la de Sebastian y el cetro… se nota que en ELPAIS sufren cuando llega el verano.

La Escaramuza – Precuela en Aurora Bitzine

A final de año saldrá en Parnaso “Canción de espadas”, mi primera incursión en el mundo de la fantasía épica (bueno, épica… digamos sucia y violenta)

Como pequeño adelanto ya se puede leer “La escaramuza”, cuento que explora el pasado de uno de los personajes principales.  A lo largo del año iré sacando otros relatos que completen, por así decirlo, a la novela.

Es poco más que lo que su nombre indica, un primer encuentro, rápido y borroso. Gracias a Manuel Burón, de Aurora Bitzine, por publicarlo.

Paga por el escaparate, editor

Cosas que pasan en Inglaterra (no aquí, oigan, dónde vamos a parar):

La principal cadena británica de librerías, Waterstone’s, ha admitido que cobra a los editores por promocionar sus libros en sus más de 300 establecimientos repartidos por todo el Reino Unido.

Así, por el equivalente de 67.500 euros, Waterstone’s coloca hasta hasta seis títulos en sus escaparates y los destaca en una campaña nacional de publicidad destinada a las próximas Navidades. Por 36.700 euros, exhibe un título como apropiado para «regalo» tanto en el escaparate como en las cajas, mientras que por algo más de 10.000 euros la cadena promociona «el libro de bolsillo del año» y lo incluye en su publicidad en periódicos.

El editor Anthony Cheetham, presidente de Quercus Books, declaró ayer que los pagos a cadenas de librerías son ya inevitables. «No te puedes negar a ello. Si los minoristas te ofrecen esos lugares de promoción y tú los rechazas, no es que las ventas de un título bajen de 1.000 a 500, es que no vendes ni 20».

Bonito libro, sería una lástima que alguien lo pusiera junto a los de literatura fantástica…

Es lo que tiene. Se ve que los libreros se han dado cuenta de que todos querían poner sus libros bien visibles y se dijeron, ¿y si les cobramos algo? y de ahí pasaron a elegir qué libros les convenía vender. Son varias las cadenas de librerías que practican esa “selección”

Presentaciones por Valencia

Ayer jueves estuve en una de las escasas presentaciones, literatura fantástica mediante, que tenemos en Valencia (aunque no sea por falta de autores: somos legión) gracias a La casa del Libro y al grupo editorial AJEC.

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El libro en cuestión es el de “Los Navegantes”, de Jose Miguel Vilar, la historia de una confrontación de carácter mítico aunque no épico (bueno, más o menos, si queréis saber más, comprad el libro, malditos).

La verdad es que es una de las presentaciones mejor montadas en las que he estado, se llenó la sala habilitada y se vendieron un montón de ejemplares. Jose Miguel estuvo firmando media hora y Raúl, el amo y señor del Imperio Editorial AJEC, estaba de lo más contento.

A ver si cunde el ejemplo y se hace algo más por aquí. Tenemos hambre.